La Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo anuló las elecciones realizadas en la seccional Campana de la Unión Obrera Metalúrgica y también dejó sin efecto la elección nacional que había consagrado a Abel Furlán como secretario general del gremio.
El fallo, emitido por la Sala VIII del tribunal laboral, ordenó además el cese inmediato de toda la conducción nacional de la UOM y dispuso la intervención judicial del sindicato por un plazo de 180 días.
La causa fue impulsada por la Lista Naranja de Campana, que denunció irregularidades durante el proceso electoral desarrollado entre el 2 y el 4 de marzo de este año. Los jueces Víctor Arturo Pesino y María Dora González consideraron que el mecanismo de votación “no garantizó una elección confiable, segura ni transparente”, y advirtieron sobre una vulneración a los principios de democracia sindical y libertad gremial.
Uno de los principales cuestionamientos estuvo centrado en la custodia de las urnas durante los tres días de votación. Según el fallo, las urnas permanecían bajo control exclusivo de la Junta Electoral seccional, sin escrutinios diarios ni garantías suficientes sobre la inviolabilidad de los votos.
La Cámara sostuvo además que extender la elección durante varias jornadas requería controles reforzados que no existieron y calificó como “inaceptable e irrazonable” que se invitara a fiscales opositores a permanecer en la sede sindical para custodiar las urnas durante la noche.
A partir de esa decisión, el tribunal anuló la elección de autoridades en Campana y también invalidó la participación de los delegados de esa seccional en el Colegio Electoral que posteriormente eligió a la conducción nacional de la UOM.
“Si el Colegio Electoral se encontró deficientemente conformado nunca pudo haber elegido válidamente al Secretario General Nacional”, señalaron los magistrados en la resolución.
Como consecuencia, la Justicia desplazó a Furlán y a toda la conducción nacional metalúrgica, dejando además sin efecto las designaciones realizadas desde su asunción.
La Cámara entendió que el gremio quedó “acéfalo”, debido a que los mandatos anteriores ya habían vencido el pasado 22 de marzo y las nuevas autoridades fueron invalidadas por la sentencia.
Frente a este escenario, el tribunal resolvió intervenir judicialmente la organización sindical a nivel nacional y también en la seccional Campana. El abogado Alberto Biglieri fue designado como interventor y tendrá la responsabilidad de convocar a nuevas elecciones dentro de los próximos 180 días.
Otro de los puntos destacados del fallo fue que la UOM avanzó con la elección nacional pese a que existía una medida cautelar previa que había suspendido ese proceso electoral.
La resolución representa un fuerte impacto institucional para uno de los sindicatos industriales más importantes del país y reabre la disputa interna dentro del gremio metalúrgico.