El intendente de Río Grande, Martín Perez, cuestionó el anuncio realizado por el presidente Javier Milei sobre la construcción de una Base Naval Integrada en Tierra del Fuego y aseguró que la iniciativa ya había sido impulsada durante gestiones anteriores, al tiempo que criticó las políticas nacionales hacia la provincia.
A través de sus redes sociales, Perez sostuvo que el mandatario "intenta tapar su entreguismo" y cuestionó su postura respecto al Reino Unido, además de afirmar que la Base Naval Integrada de Ushuaia "comenzó en 2022 y durante esta gestión quedó paralizada".
En su publicación, también remarcó que durante el actual Gobierno la empresa Sea Lion tomó la decisión final de inversión y avanzó hacia la etapa de desarrollo, mientras que recordó que las compañías Navitas y Rockhopper ya habían sido sancionadas por Argentina por su participación en proyectos vinculados a la explotación de hidrocarburos en las Islas Malvinas.
El jefe comunal vinculó además el debate sobre la soberanía con la situación económica de la provincia. Señaló que Tierra del Fuego atraviesa una profunda crisis industrial y afirmó que la cantidad de trabajadores del sector pasó de 11.282 en 2023 a 6.680 en 2026, lo que representa una caída del 40,8%.
Asimismo, criticó la eliminación del arancel para celulares importados y la reducción de los aportes al Fondo para la Ampliación de la Matriz Productiva Fueguina (FAMP), al considerar que ambas medidas afectan el empleo y las posibilidades de desarrollo de la provincia.
"En Río Grande, cada puesto de trabajo que se pierde afecta familias, proyectos de vida y arraigo. Tierra del Fuego necesita industria, trabajo, ciencia, infraestructura, logística y población permanente. El arraigo también forma parte de la soberanía", concluyó Perez.